JORNADAS ‘REFLEXIONES Y EXPERIENCIAS PARA MEJORAR LA CALIDAD DE LA DEMOCRACIA’ (2010)



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El 16 y 17 de diciembre de 2010 la Dirección General de Participación Ciudadana organizó las Jornadas ‘Reflexiones y Experiencias para mejorar la calidad de la democracia’ con el objetivo de deliberar sobre las amenazas y oportunidades de este sistema político y actuar para mejorar su calidad y fortalecerlo. Un centenar de personas asistieron a este encuentro en el que expertos en la materia analizaron el estado de la democracia “en un tiempo que lo requiere con urgencia”, señaló el director general de Participación Ciudadana, Nacho Celaya.

 

 

00960414“Soy consciente de que tenemos un problema urgente y dramático, que es el desempleo; pero estoy persuadida de que el problema más importante que tenemos como sociedad es volver a otorgar a la política su capacidad de transformar y gobernar a la sociedad”. Con esta afirmación, la consejera de Presidencia, Eva Almunia, destacó la necesidad de una cita como ésta, de reflexión sobre las amenazas y oportunidades de la democracia, para actuar con el objetivo de mejorar la calidad y fortalecer este sistema político. La consejera inauguró el pasado 16 de diciembre las Jornadas ‘Reflexiones y experiencias para mejorar la calidad de la democracia’, junto al director general de Participación Ciudadana, Nacho Celaya, el director de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, Ramón Tejedor, y el director del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Barcelona, Quim Brugué.

 

En el Auditorio José Luis Borao de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, la consejera de Presidencia del Gobierno de Aragón, Eva Almunia, aseguró que la apuesta del Ejecutivo autonómico por la participación ciudadana ha consolidado una experiencia que “es vanguardia en el ámbito autonómico”. Además, subrayó que, en esta materia, el Gobierno de Aragón ha definido un modelo propio de hacer las cosas. “Tenemos marcadas las reglas del juego, tenemos definidos las metodologías y los indicadores sobre la participación ciudadana y ahora nos proponemos a diseñar un modelo normativo que asegure que tanto el derecho de la ciudadanía, como el deber de los poderes públicos para propiciar su participación en la construcción de las políticas públicas, estén aseguradas”, recordó. Almunia también señaló que la creación de la Dirección General de Participación Ciudadana “ha sido una buena noticia para la calidad democrática en Aragón”.

 

 

Refiriéndose al tema central de las jornadas, la consejera afirmó que uno de los retos a los que se enfrenta la sociedad es “volver a otorgar a la política la capacidad de transformar y gobernar la sociedad”. “Porque esta política –subrayó- es la que ha propiciado los pactos, el diálogo y la concertación social y la que ha hecho posible la enorme transformación que España y Aragón han experimentado en las últimas décadas”. En este sentido, Eva Almunia se refirió a la democracia no como un régimen político únicamente, sino también como “una forma de vida”.

 

Además de la consejera, en la inauguración de estas jornadas también intervino el director de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, Ramón Tejedor, quien comenzó agradeciendo el trabajo de la Dirección General de Participación Ciudadana para revitalizar y profundizar en el concepto de democracia participativa. Tejedor insistió en que este encuentro subraya que la democracia tiene que ser mucho más que votar cada cuatro años, “para de esta forma salvar la desafección de los ciudadanos hacia la política que muestran las encuestas”.

 

Por su parte, el director del IGOP, Quim Brugué, recordó que la fragilidad de la democracia merece “esfuerzo y dedicación”. Cree necesario preguntarse si la queremos preservar y en qué tipo de democracia deseamos vivir, para de este modo saber actuar en consecuencia. Brugué señaló que el Gobierno de Aragón, a través de la Dirección General de Participación Ciudadana, se ha realizado estas preguntas.

 

“ESTAMOS EN UNA DEMOCRACIA EN SUSPENSO, NO SUSPENDIDA. EN ESTA TRANSICIÓN YA HAY MUCHÍSIMA GENTE HACIENDO COSAS”

 

00960495El profesor de Sociología de la Universidad del País Vasco y senador del PSOE/PSE por Vizacaya, Imanol Zubero, comenzó las ponencias reflexionando sobre la calidad de la democracia. Primero, señaló que es indispensable para que haya una democracia que esté sustentada por un número suficiente de demócratas activos.

 

Zubero repasó algunos indicativos de la desafección ciudadana hacia la política y, por extensión, hacia el sistema democrático: las encuestas muestran una amplia disconformidad con el funcionamiento de la democracia, en muchos lugares no votan la mayoría de los ciudadanos… Indicó dos posibles diagnósticos para esta situación: el primero, un declive generalizado del capital social –la visión más crítica-; y el segundo, que estamos en una época de transición en la que está surgiendo una nueva generación cívica, los hijos de la libertad.

 

Zubero se planteó si estamos ante una crisis de participación o de una forma concreta de participación. “Hay ciertas formas de participación que ya no sirven”, aseguró. También advirtió del peligro de una participación interesada, individualista y exigente. La democracia, como acción colectiva que es –puntualizó-, necesita demócratas activos que asuman el coste de participar.

 

Para finalizar, Zubero ha enumeró seis propuestas de intervención para que la democracia gane salud:

- Dar auténtico valor a la política; mostrar que sirve para crear algo y no que se vea como mero gestor de lo que tenemos.

- Ampliar el concepto de participación; preguntarnos qué democracia queremos y cómo la vamos a llevar a cabo.

- Hacer posible materialmente la participación. Poder conciliar la vida laboral con la cívica o política, ya que estamos en una época en la que apenas tenemos tiempo para nada.

- Relocalizar la política; preguntarnos cuáles son los espacios para la política ya que la democracia siempre se refiere a lugares concretos.

- Crear zonas liberadas donde sea posible animar propuestas democráticas.

- Narrar la política; darle idealismo y valores que construyan el discurso político.

 

Zubero terminó señalando que la democracia no está suspendida, sino en suspenso. Aseguró que estamos en un momento de transición en el que ya existen muchas personas que están haciendo cosas por mejorar la democracia.

 

 

¿EXISTE UNA CRISIS DEL CAPITAL SOCIAL Y ES NECESARIO REPENSAR LA REPRESENTATIVIDAD?

 

00960534A continuación, Jaume Magre, director de la Fundació Pi i Sunyer y profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Barcelona revisó críticamente los mitos y realidades en torno a la desafección democrática. Comenzó señalando dos claves iniciales para analizar los importantes niveles de desafección que se dan en España.

 

Primero, si nos preguntamos qué hace que la democracia sea estable, veríamos que la democracia se mantiene a través del tiempo si los individuos de un país comparten una serie de valores. Un tipo de cultura política que es congruente con la democracia es la cultura cívica. Más cultura cívica, por tanto, implica democracia más estable en el tiempo y de mayor calidad.

 

Dos indicadores que explican en mayor medida la fortaleza de una democracia y que no deberían preocuparnos demasiado en España serían: la aceptación del sistema democrático (apoyo difuso), que en España es igual o muy parecido al de las otras democracias occidentales; y el sentimiento de pertenencia a la nación (plurinacionalidad).

 

_BEL1044Los indicadores que están yendo mal, ya que son muy bajos, pero siempre han tenido una tendencia a la baja en España son:

1- La Eficacia Política Subjetiva: la percepción del ciudadano sobre la presión a la que puede someter al poder político para que atienda sus demandas. A mayor EPS mayor participación electoral.

2- El interés por la política, relativo a la actitud y que se correlaciona con la participación política y electoral. Lo que produce el sistema es lo que valoran negativamente los entrevistados por el CIS, no si los ciudadanos están de acuerdo con el sistema democrático.

 

Ante este escenario, Jaume Magre apuntó algunas paradojas. Si los ciudadanos valoran negativamente a los políticos, a los partidos, a lo que produce el Gobierno, ¿por qué no se manifiestan en contra cuando ejercen su soberanía con el voto?, ¿por qué los ciudadanos –que exigen transparencia- castigan el disenso interno en un partido cuando éste se hace público?, ¿por qué de momento no se ha demostrado que las listas abiertas conlleven una mayor participación electoral?

 

Magre cree que estamos obligados a plantear nuevas miradas para explicar la desafección democrática, nuevos análisis que pueden resultar polémicos y provocadores. Citó dos ejemplos: la influencia de la movilidad residencial en el comportamiento electoral y la influencia de los nuevos pobladores y de los movimientos migratorios; que nos llevan a reformulaciones y a la necesidad de clarificar conceptos, “hablaríamos de pérdida de capital social no de abstención o desafección política”, aseguró.

 

Durante su exposición se preguntó si habrá que “repensar el ciudadano”. Aunque nos cueste reconocerlo, continuó, ¿no estaremos ante una mayoría de ciudadanos apáticos, que ignoran los temas políticos, que prefieren resolver las cosas de su esfera más cercana, sobre los que recaen decisiones que dependen de organismos que “no pueden ser demasiado democráticos” como por ejemplo el FMI?

 

Por eso Magre considera que convendría tomarle la medida a esta variante de “good enought citizen” (no lo suficientemente buen ciudadano), que lucha por la supervivencia de la democracia pero sobre quien no podemos proyectar demasiadas expectativas en clave de participación. Son, a su juicio, dudas razonables sobre el horizonte proyectado y, al menos, cree que se debe repensar la “representatividad”.

 

EL RELATO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN COMO CAUSANTE DE LA DESAFECCIÓN

 

El catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Barcelona y ex Consejero de Justicia de la Generalitat, Josep María Vallés, abordó la relación entre democracia y medios de comunicación. La comunicación y la política son unas redes que conectan y capturan, aseguró Vallés. Su relación inicial (retórica-política) se ha intensificado. Los medios de comunicación de masas han transformado de algún modo la democracia y en paralelo a ese mayor impacto se da paradójicamente el fenómeno de la desafección, apuntó.

 

Vallés se preguntó hasta qué punto hay concordancia entre la política democrática a la que aspiramos y la lógica comunicativa de los medios de comunicación de masas.

 

Es una mala noticia, a su juicio, que domine una lógica comunicativa (que arrastra a los profesionales y a los políticos) poco congruente con las aspiraciones de una democracia de calidad (deliberativa, republicana, participativa). El resultado es negativo para el estímulo a la participación ciudadana.

 

00960672Según el catedrático y ex consejero, la lógica comunicativa se caracteriza por una preferencia por los acontecimientos puntuales frente a los procesos largos, afición por los contrastes profundos, preferencia por la novedad, predilección por los impactos emocionales fuertes, predilección por personajes prototipo y un predominio de la opinión. De esta manera, los medios son tributarios de un sistema comunicativo elaborado a partir de la creación publicitaria.

 

Esto es así, según su argumentación, porque dan importancia a hechos que tienen poca incidencia sobre la realidad social; porque ignoran procesos políticos más profundos, de mayor duración que son difíciles de adaptar al formato comunicativo habitual; crean pseudo-hechos, provocados artificialmente para generar material noticiable; eligen políticos en función del relato que ofrecen a través de los medios; ofrecen pseudo-debates o tertulias sin voluntad de diálogo o escucha aparente.

 

Todo esto provoca algunas consecuencias contrastadas: los políticos tienden a una automediatización preventiva que desnaturaliza los contenidos y ofrecemos espectáculos comunicativos que generan decepción, más desafección, alejamiento, descrédito, desconfianza…

 

00960447Para no caer en el fatalismo, Vallés apuntó otros caminos a explorar:

- Aunque es pronto para hacer un balance (ciberoptimistas / ciberpesimistas) habría que explorar el impacto y las posibilidades que ofrecen los sistemas que permiten un acceso universal a los sistemas de comunicación.

- Falta una formación depurada de la ciudadanía y de los profesionales para “crecer con un bagaje más critico” en relación a los medios.

- Mejor preparación de los profesionales de la comunicación.

- Protección más efectiva del derecho constitucional a recibir información.

- Intervención ciudadana en las actividades de comunicación, por ejemplo en Consejos Audiovisuales, y en las políticas comunicativas.

- Garantizar el derecho a la información pública por parte de todos los ciudadanos.

- Introducción de nuevos espacios de información y debate abierto a la ciudadanía financiados con recursos públicos.

 

TRES EXPERIENCIAS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA PARA CERRAR LAS JORNADAS: LA AUTOPISTA DE GÉNOVA

 

El segundo día de Jorndas, tres expertos analizaron experiencias participativas. En primer lugar, el catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Bolonia, en Italia, Luigui Bobbio, compartió su experiencia de debate público sobre la autopista de Génova. Bobbio destacó la importancia de experimentar e innovar siguiendo algunos referentes ya contrastados en otros países. En el caso italiano se siguió el modelo francés, que por ley obliga a que todos los proyectos de grandes obras, previamente a su definición completa, deben ser objeto de un debate público.

 

Así ocurrió con la autovía Gronda de Poniente (Gronda Génova). El catedrático italiano aclaró que en Italia partieron sin ninguna legislación al respecto. De esta manera, se abordó un caso muy problemático – ya que está muy congestionado, con afección directa sobre viviendas, con afecciones importantes a algunos valles, etc…- que afecta a un pequeño tramo de autovía de 20 kilómetros, en el que los implicados directos debatieron sobre cinco alternativas: La 1 y 2 del Ayuntamiento, la 3 propuesta por la sociedad de las autopistas, la 4 la de 2006 y la 5 propuesta por la región).

 

Durante los tres meses de duración del proceso se apoyaron en multitud de herramientas complementarias:

1- La creación de una Comisión Independiente que garantizara que el proceso fuera abierto y se desarrollara correctamente;

2- La distribución de un folleto en todos los periódicos con los trazados y el calendario de las asambleas y obligaron al promotor a utilizar un lenguaje comprensible;

3- el Foro de la WEB;

4- Hacer las asambleas en los barrios implicados;

5- Reuniones colaterales más restringidas;

6- Laboratorio sobre la movilidad;

7- Mesas de garantías;

8- Los 45 cuadernos de los actores, 18 de ellos de ciudadanos a título individual;

9- El observatorio local, sobre el proyecto y el seguimiento de los trabajos.

 

00960760Bobbio aseguró que el reto fue gestionar en un tiempo relativamente corto una situación tensa. Así, buscaron la fórmula para gestionar un nivel elevado de participación, inicialmente reactiva y ‘arrabiata’ (hasta 600 personas en algunas de las reuniones), que movilizó sobre todo a los opositores al proyecto. Además, abrieron el debate ciudadano a dos niveles, uno sobre la necesidad real o no de hacer la autopista y otro sobre las alternativas del trazado.

 

El resultado de esta experiencia fue conseguir un espacio común en el que poder reorientar el conflicto, expresar posiciones, argumentos y propuestas sin excluir ninguna y con un marco de referencia claro.

 

Pese a que en las reuniones dominó el conflicto a través de testimonios o mediante protestas hubo espacio para el debate argumentado -especialmente en los formatos menos multitudinarios-, para la aportación de nuevas ideas por parte de los ciudadanos o para visibilizar problemas del trazado en zonas no previstas inicialmente; sabiendo desde el inicio que el debate no era vinculante y que “la fuerza está en la redefinición del problema, en el contenido de los argumentos y no en el poder de decisión”, puntualizó Bobbio.

 

_BEL0832Al finalizar se realizaron diversas interpretaciones -posiblemente todas ciertas y verdaderas, aclaró- a lo sucedido y al resultado finalmente adoptado:

1- La optimista: solución novedosa que no hubiera sido posible sin el debate público;

2- La crítica: solución que elude una reflexión profunda sobre la movilidad en el área metropolitana;

3- También crítica: se llega a lo que quería la ciudad desde el principio;

4- El resultado es una coalición objetiva entre todos los locales implicados en contra del resto de los automovilistas italianos.

 

El balance y factores clave de éxito de esta experiencia italiana de debate público fueron los siguientes:

1- Ha obligado al promotor a poner las cartas encima la mesa y argumentar en público sus opciones.

2- Ha permitido difundir información detallada entre la población.

3- Ha promovido la movilización de las comunidades locales y ha facilitado la identificación de interlocutores.

4- Ha provocado que los conflictos latentes emergieran al inicio, lo que permite mejorar la propuesta técnica antes de su ejecución.

5- Ha obligado a las partes a encontrar buenos argumentos técnicos.

6- Ha facilitado el debate entre visiones muy distintas.

7- Ha jugado un rol de catalizador al concentrar la atención de la ciudadanía sobre la nueva autopista.

8- Ha sentado las bases para la implicación del territorio en la fase posterior.

 

 

CONSULTA POPULAR SOBRE LA DIAGONAL DE BARCELONA

 

00961381Xavier Patón, director de Participación del Ayuntamiento de Barcelona, presentó un análisis de su reciente experiencia en la consulta popular sobre el proyecto de modificación de un tramo de la Avenida Diagonal de Barcelona.

 

Comenzó calificando lo que considera como una aspiración legítima: implementar de forma participada un proceso de renovación urbanística y de mejora estratégica de la movilidad en la ciudad.

 

Para ello, promovieron mecanismos de innovación democrática para la gobernanza en relación a un proyecto (3,6 de los 11 km de la Diagonal) muy vinculado con los grandes procesos de transformación de la ciudad apoyándose:

1- En herramientas de innovación técnica como el voto electrónico;

2- Importante trabajo técnico para acercar los contenidos urbanísticos a la ciudadanía, así como para compartir la dificultad de la gestión de la competencia en la gestión del espacio público como bien público finito.

 

Pero destacó que todo el proceso generó demasiado ‘ruido’: el seguimiento mediático fue casi de campaña electoral o más (más de un millar de noticias durante el proceso).

 

A continuación expuso cinco razones objetivas para transformar ese tramo de la Diagonal:

1- La evolución histórica y el crecimiento de la ciudad, obligan a replantear las funciones del eje de la Diagonal;

2- Tiene la siniestralidad más elevada de todas las vías de Barcelona;

3- Es incómoda para el peatón y para los residentes;

4- El transporte públicos se encuentra colapsado;

5- Altos grados de contaminación y mal estado del arbolado.

 

De esta forma se concretaron unos objetivos claros del proceso participativo y un diseño metodológico “de nota”. El proceso participativo se desarrolló en cinco fases (F0-Constitución de la Oficina Técnica / F1- Información y comunicación / F2- Recogida de aportaciones / F3- Devolución de las aportaciones / F4- Elaboración y presentación de los proyectos / F5- Consulta ciudadana) que tenía por objetivos:

1- Asegurar la máxima información del proyecto, de la estructura urbana de la Diagonal,

2- Dotar de los instrumentos y mecanismos necesarios a la ciudadanía para que puedan expresar y hacer aportaciones al proyecto y posteriormente para qué puedan escoger entre las alternativas técnicas propuestas y

3- Asegurar una devolución personalizada de las aportaciones realizadas.

 

Pero finalmente la iniciativa chocó con la cruda realidad. Patón se preguntó entonces si hablamos de fracaso o de una buena iniciativa de la que podemos aprender. Pese a la difusión y notoriedad que tuvo el proceso apuntó varias razones por las que posiblemente se desvirtuó:

1- Excesiva politización de la consulta. Preeminencia del debate partidista frente al debate de los valores.

2- El partido mayoritario en la oposición obligo a incluir la opción C para dar su necesario apoyo a la consulta. Posiblemente fue un error estratégico del gobierno municipal.

3- Contexto socio – político cambiante (local y general) para un proceso definido para desarrollar a dos años vista.

4- Mientras el gobierno municipal pretendía centrar los mensajes en la transformación del espacio público la ciudadanía se interrogaba sobre qué efectos tendría en la movilidad.

5- Quizás no se transmitió correctamente a la ciudadanía la existencia de determinadas problemáticas o éstas no eran compartidas o prioritarias para la ciudadanía.

6- Dificultades en la puesta en marcha del voto el electrónico ¿demasiadas innovaciones juntas?

7- Grado de implicación real de los órganos de participación.

 

 

LA MESA DE LA MONTAÑA, UNA EXPERIENCIA PARTICIPATIVA EN ARAGÓN

 

00960005Quim Brugué, director del IGOP y catedrático de Ciencias Políticas de la UAB, presentó una primera valoración de la experiencia aragonesa de la Mesa de la Montaña como espacio deliberativo.

 

 

Brugué aseguró que la Mesa cumple con nota los cinco criterios básicos exigibles a un espacio deliberativo:

1- Ha propiciado un intercambio de razones y argumentos (se ha dedicado suficiente tiempo y recursos, se ha dinamizado profesionalmente para conseguirlo y todo ello se ha documentado y se puede constatar).

2- Existe acuerdo entre los actores implicados en cuanto a que en la Mesa estaban la diversidad de voces que deberían estar.

3- Ha sido un espacio accesible y comprensible. Se ha hecho un esfuerzo de transparencia informativa y la trazabilidad es muy relevante.

4- Ha generado comportamientos de economía moral del desacuerdo. Los participantes valoran mucho el clima de trabajo, el respeto a la posición de los demás y la capacidad de discutir desde posiciones enfrentadas.

5- El proceso se puede vincular a decisiones concretas, como son los tres documentos básicos suscritos por la Mesa.

 

Además, de cumplir estos cinco criterios Brugué puntualizó que:

1- Además de un especio deliberativo, la Mesa también ha sido un espacio negociador (para llegar a acordar los textos básicos aprobados) y esto puede haber incomodado a algunos.

2- Pese a la diversidad de voces, la Mesa por su composición reducida ha podido quedar alejada de la gente de a pie. De alguna manera es como si se hubiera pedido a la sociedad que delegue el debate público a los hombres que estaban en la Mesa.

3- Pese al buen clima y al reconocimiento mutuo, hubo el abandono por parte de la Plataforma (que obedece en parte también a razones relacionadas con su propio entorno).

4- Hay mucha impaciencia en ver cómo se traducen los acuerdos en impacto de gobierno.

 

También señaló las buenas percepciones de los participantes en cuanto al funcionamiento de la Mesa. Los entrevistados manifestaron:

1- Estar sorprendidos por la honestidad, la exquisitez, la seriedad, lo muy preparado que estaba todo;

2- La sensación de haber sembrado relaciones y complicidades; de haber aprendido, de trabajar en un clima de respeto, confianza y simetría entre los actores;

3- Reconocen que a través de la puesta en marcha de la Mesa el Gobierno ha manifestado un elevado grado de compromiso que les ha empujado a trabajar.

 

Aunque también añadió algunos matices y sugerencias. En momentos, la percepción de algunos participantes fue de que se avanzaba lentamente y se dedicaba demasiado tiempo a matizar las formulaciones de los documentos acordados. También se indicó el interés de que en el proceso hubiera participado una Comisión independiente, con un liderazgo más distante del gubernamental, para contribuir a desactivar algunos conflictos.

 

Los resultados según Brugué son tangibles e intangibles. Parece prematuro, afirmó, evaluar los resultados más tangibles de la Mesa que tienen que ver con la incidencia de las aportaciones en la acción de Gobierno. Sin embargo, podemos confirmar ya los resultados intangibles, los que ponen en valor el propio proceso y nos hablan de la mejora de las relaciones mutuas y la confianza. Este aspecto es una base sólida sobre la que mejora la política, aseguró.

 

00961364Finalmente, dejó cuatro lecciones para seguir reflexionando:

1- El difícil equilibrio deliberativo: entre lo que tiene que ser un debate público general y una mesa de debate de intereses;

2- Liderazgo y conducción son las bases del cóctel, posiblemente acompañado de una Comisión Independiente más neutral;

3- Reglas claras, buen clima y resultados que combinen las dimensiones más generales y abstractas con las realidades más concretas;

4- La tangibilidad e intangibilidad (valor de los resultados y del proceso); son las dos importantes y se condicionan mutuamente.

 

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